Cómo “venderse” en una entrevista de empleo

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Impresionar positivamente a un reclutador va mucho más allá de dar buenas experiencias profesionales en el currículum: existen prácticas que pueden dejarte más cerca del empleo deseado, como saber “venderse” durante una entrevista.

Saber “venderse” en una entrevista de empleo significa conocer cómo destacar tus puntos positivos y experiencias clave que brillarán a los ojos del reclutador. Sin embargo, a no a no equivocarse: eso es diferente de hacer mera autopropaganda.

Mirá nuestros consejos para entender de qué se trata:

Trabajá la confianza en vos mismo

Pensá en la siguiente situación: un vendedor intenta vender algo, pero vos te das cuenta de que no tiene tanta confianza en el producto que te está ofreciendo. ¿Le comprarías la mercancía? Esta analogía puede parecer extraña, pero la misma lógica se aplica en la relación entre un reclutador y un candidato.

El reclutador no creerá en tus capacidades y en tu potencial si no demostrás seguridad en lo que estás diciendo. Trabajar la auto confianza es fundamental. Creer que estás preparado para el trabajo en cuestión – y mostrarte dispuesto a mejorar las habilidades que te faltan-, si es el caso.

Además, es muy recomendable que te entrenes para el momento de la entrevista. Busca información sobre la empresa, lee atentamente las especificaciones y requerimentos del puesto y simulá situaciones en las que podrías estar incomodo o poco confortable. Esto te dejará mucho más tranquilo a la hora de la verdad.

Es fundamental entender lo que el reclutador desea oír

Aunque hay otros factores a considerar, un reclutador siempre buscará a las personas más alineadas con todos los requisitos descriptos en la vacante a ocupar.

Por eso, al responder cuestionamientos, recordá cuáles son las competencias requeridas para esa posición, así como el perfil profesional exigido y la cultura organizacional, misión y valores de la empresa. ¡Destaca todo lo que sabés para que te muestres perfecto para esa oportunidad!

Por supuesto, no se puede predecir todo lo que sucederá en una entrevista de trabajo, pero existen herramientas para ayudarte.  Love Mondays, por ejemplo, atrae a miles de testimonios de profesionales de toda Argentina para entrevistas de trabajo (incluido el nivel de dificultad, el grado de satisfacción y preguntas) en más de 160 mil empresas.

Informaciones como éstas serán estratégicas para que ajustes tu discurso al hablar sobre vos mismo y a la hora de responder a las preguntas más delicadas.

Controla tu modestia

A diferencia de la etapa de análisis de currículums, es en la entrevista de trabajo que tendrás la oportunidad de mostrar quién realmente sos y por qué tu perfil profesional es el más adecuado para ese puesto.

Si hay un momento para ser modesto en tu vida, seguramente no es en una entrevista de empleo. Necesitás saber reconocer cuáles son tus principales atributos profesionales (principalmente aquellos que más se adecuan a la vacante) y enaltecer esos puntos durante la conversación con el reclutador.

Es hora de hablar sobre aquel proyecto que realizaste en la empresa, ideas que fueron tuyas y que se concretaron con buenos resultados y contar planes que presentaron números positivos en tus últimos empleos.

Ilustra tus cualidades con ejemplos reales

Saber venderse no significa decir “soy muy competente” y otras frases similares que te enaltecen. Claro, sí, es bueno destacar tus habilidades y cualidades, pero siempre usando ejemplos reales para ilustrar y con el cuidado de no parecer arrogante. 
Por ejemplo, si sentís que tenes una habilidad natural en asumir posiciones de liderazgo, narra un momento en el que esa responsabilidad fue tuya y cómo fue tu desempeño dentro de ese papel.

También enfocarte en habilidades y competencias complementarias harán que tu reclutador deposite más confianza en tu discurso y entienda que sos un profesional completo.

Sé cuidadoso con el lenguaje

La forma en que te comunicas es crucial para tu credibilidad, por lo que es importante preocuparse por el lenguaje corporal y con tu elección de palabras. Permanecé en una posición recta cuando estés sentado, mantené el contacto visual con el entrevistador y evita tics o manías durante la conversación.

Por último, evita palabras con doble sentido y vicios de lenguaje, ya que pueden transmitir una impresión de inmadurez. Una buena sugerencia para entrenar es simular una entrevista y grabarla para que puedas hacer un ejercicio de autoanálisis.

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